¿Existe un ‘Plan B’ para un NO en Francia o en los Países Bajos?

Jospin, junto al presidente francés, Chirac
LA GLOSA
Pues va a ser que NO. Sinceramente, las instituciones europeas se han encomendado al espíritu de los padres fundadores y esperan un milagro de última hora para que gane el SI a la Constitución Europea en Francia. La política interna pesa demasiado en un referéndum que no se debía haber planteado y en donde ni siquiera las últimas apariciones televisivas de Jospin parece que puedan aplacar las diferencias entre la socialdemocracia proteccionista y la socialdemocracia liberal francesa.
¿Qué puede pasar el domingo si gana el NO en Francia? En clave interna será una derrota de Chirac, también de la izquierda más liberal que ha pedido el SI, y será un triunfo de la extrema derecha que representa Lepen y de la izquierda más radical. Pero el NO también será una derrota del conjunto de la sociedad francesa que perderá ese role de país que encabeza el proyecto europeo.
En clave externa, en clave europea, el NO frenará en seco la construcción europea, y lo hará en un momento delicado para la economía de la UE. Demasiadas incertidumbres políticas y económicas, con Durao Barroso defendiéndose de una moción de censura ante el Parlamento Europeo que le impide mirar más y mejor hacia la situación de Francia y Países Bajos.
A tenor de las manifestaciones de algunos comisarios, la receta del denominado Plan B es bien conocida en Irlanda y Dinamarca. El NO al Tratado de Maastricht de los daneses y el posterior NO al Tratado de Niza de los irlandeses, se arregló dejando pasar el tiempo, intensificando las campañas informativas institucionales y convocando nuevos referéndum que cambiaron de signo. El tiempo lo cura todo, pero la herida a cicatrizar, en este caso, será muy grande.

LePen reclama el NO para la Constitución Europea en Francia
