Mal Gabilondo, mal Jiménez Losantos
Dios me libre de juzgar la figura de Iñaki Gabilondo, ni la de Jiménez Losantos; se lo aseguro, no es mi intención, ni mucho menos, para eso están otros, muchÃsimos, periodistas, tertulianos, columnistas de primer orden, polÃticos, blogueros cabreados con el mundo, etc, etc. Mi única intención en esta humilde, humildÃsima, columna de la blogosfera es verter una breve opinión sobre dos hechos puntuales relacionados con el periodismo patrio: por un lado sobre el debut de Iñaki Gabilondo en Cuatro, y por otro, sobre la entrevista publicada a Federico Jiménez Losantos, en El Mundo.
El informativo de Gabilondo fue bastante malo. Al margen de los normales errores del primer dÃa, faltas de ortografÃa en alguna infografÃa y rótulos, directos que fallan, imprecisiones del conductor del noticiario, dudas, gestos impropios, al margen de todo esto el informativo fue malo porque el ritmo fue lento y aburrido, y porque la estructura del mismo se vio afectada por un hecho puntual. Los dos directos que se hicieron con el Senado fueron para enmarcar, para enseñarlos como ejemplo de cómo no hacer un directo en un informativo de televisión. Una primera conexión, surrealista, para enseñar un sillón vacÃo y explicar que Esperanza Aguirre se estaba retrasando, y una posterior conexión, fuera de tiempo, que no aportó nada informativamente, entre otras cosas porque Maragall se empecinó en chafarle el estreno a Gabilondo. Mucho que mejorar, y una cuestión evidente, obvia: Iñaki Gabilondo es un hombre de radio.
La antologÃa del disparate
Por otra parte, destacar que en los muchos años que llevo ya en esta profesión nunca habÃa visto una antologÃa del disparate similar a lo publicado en la página 14 del diario El Mundo el pasado domingo. La entrevista de Esther Esteban a Federico Jiménez Losantos, en el dÃa previo a la puesta en marcha de Cuatro, es para enmarcar, pero sobre todo es para reflexionar, para reflexionar hacia donde vamos, hacia donde queremos ir. El titular de la entrevista y los sumarios se centraron en la guerra mediática, en la crÃtica a Polanco y en la defensa de la Cope. Más allá de esos titulares estratégicos, el texto ofrecÃa una concentración explosiva del ideario de Losantos, ideario que le está dando magnÃficos beneficios a su programa y por extensión a la cadena para la que trabaja, que dicho sea de paso tiene un ideario bien distinto al de su periodista estrella.
En la entrevista en cuestión, el periodista Jiménez Losantos se declara oficialmente votante del Partido Popular, pero deja claro que vota a la lÃnea dura del PP. Carga contra Aznar, "por blando", contra el nacionalismo, contra toda la izquierda, contra el propio rey Juan Carlos I al que le pide que abdique: "Esta monarquÃa se podrÃa salvar con una abdicación. La figura del Rey está profundamente erosionada. Por muchas razones, pero sobre todo porque a la hora de la verdad sólo se lleva bien con los socialistas y muy mal con la derecha. La derecha cree que les ha traicionado, porque no ha ejercido su papel de moderador". Pero su lista de vÃctimas, en una sola entrevista, es mayor porque también dispara contra José MarÃa Cuevas e inexplicablemente contra Adolfo Suárez, al que califica de "analfabeto".
De todos modos, para finalizar, de entre las perlas de esta antológica entrevista, permitánme citar dos:
a) "El Gobierno mata dos pájaros de un tiro. Pretende liquidar a la Cope y es una incitación a los terroristas, para ver si nos matan a algunos. Cuando se quiere perpetrar un crimen como liquidar el régimen constitucional español, cargarse a los testigos incómodos es fundamental"
b) "En Cataluña se vive de facto una dictadura, un régimen despótico que ha incluido el pacto con el terror rojo. Todo empieza en Perpiñán cuando pactan con ETA como cargarse la situación polÃtica. Acuerdan que al PP hay que echarlo de España para hacer un régimen de partido único con una oposición tolerada. Es el modelo de la II República o de la de México, una dictadura perfecta"
Sobran comentarios, surgen interrogantes: ¿vale todo en periodismo?, ¿la Cope debe seguir primando unos buenos resultados económicos a costa de lo que sea?, ¿es la Cope una empresa como todas las demás?,… desde luego, una cosa es segura, esta Cope no es aquella en la que un servidor tuvo la ocasión de aprender y dar sus primeros pasos como periodista hace ya muchos años, aquella Cope era otra Cope, muy distinta… más Cope.

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