Los Kaczynski persiguen el alma de Kapuscinski
¿Hasta donde llegará la locura polaca? Los pequeños Kaczynski y su fiel escudero Roman Giertych (vicepresidente y ministro de Educación) mantienen su escalada ultraconservadora, llegando hasta límites insospechados. Esta nueva Stasi, esta versión católica del KGB, ha llegado a cuestionar y perseguir la figura de Ryszard Kapuscinski, uno de los polacos más universales, incluyéndolo en esa lista vergonzante de "falsas figuras de prestigio", promovida por el Gobierno, al amparo de la Ley de Lustración, y que según estos inquisidores del siglo XXI, está formada por aquellos que presuntamente colaboraron con el régimen comunista que cayó hace veinte años.
Kapuscinski, como otros muchos, tuvo que saber manejar con inteligencia el complejo universo político que le tocó vivir en Polonia, pero ha quedado demostrado que no fue espía de los comunistas durante sus largas estancias africanas o americanas. Lejos de ello, la simple lectura de una de sus mejores obras: El Imperio, te adentra en las sensaciones y percepciones más profundas que Kapuscinski tenía sobre aquel imperio soviético que se resquebrajaba ante la atenta, lucida y crítica mirada del escritor y periodista polaco. Como a otros muchos intelectuales polacos, el Instituto de la Memoria Nacional, amparándose en la citada Ley de la Lustración, ni siquiera le ha respetado después de muerto, manteniendo esta cruzada de desprestigio hacia su figura.
Hace unos días, el Tribunal Supremo de Polonia daba el primer recorte serio a la comentada Ley, aunque todavía no es suficiente porque la caza de brujas sigue en Polonia. Los Kaczyniski están haciendo absolutamente lo mismo que la policía secreta hacía durante el comunismo. Los mismos métodos, las mismas purgas. La diferencia estriba en que aquello era una dictadura y hoy, pese a las reformas que están introduciendo los gemelos para blindarse en el poder, la indignación entre los polacos crece a pasos agigantados y tarde o temprano acabará este periodo gris de la reciente historia contemporánea polaca. En la línea de la idea destacada estos días por el premio Nobel alemán, Gunter Grass, Polonia necesita limpiar democráticamente a quienes están intentando limpiar antidemocráticamente el honor y la sabiduría de figuras de la talla de Ryszard Kapuscinski.

Mayo 23rd, 2007 at 4:31 pm
Me pregunto qué necesidad tendrán de ensuciar el buen nombre de Kapuscinski.
Saludos.
Mayo 23rd, 2007 at 5:40 pm
Básicamente se trata de la necesidad de establecer un modelo político que surgió con los neocons norteamericanos y que particularmente me parece muy peligroso ya que atenta contra principios básicos de la democracia.
Mayo 23rd, 2007 at 5:42 pm
Gracias por la aclaración.